con los ojos cerrados

ser
quiero ser
y no sé si me podrás entender
consumir me
consume y mi mirada
vacía se posa en la nada
soy la nada
un suspiro pasajero
que no siente
                            ni es
cuando a mis ojos cansados
los atrae esa luz
como a las polillas
el fuego
no veo
ni soy
y me desvanezco
con el viento

dejate sentir
amor
dejate derrumbarte
no te distraigas
que sufrir
es vivir
y amar también
                           y eso es ser


-circa 2024
Córdoba

estaciones

retrato pintado en mi memoria
hojas secas
que la brisa consigo lleva
en el suave susurro del otoño

el patio ya no te refugia
el cardenal canta sin ser oído
y ya nadie pisa el fruto
de la mora en primavera
ni ensucia el piso
con su jugo
la radio yace muda
tu mate quedó seco
la perra que te amaba
también ya es solo un recuerdo 
la casa ya no tiene tu huella
ni en ella resuena 
el tintinear de las llaves
que colgabas en tu cadera


todo cambió y
todo siempre sigue igual
el invierno sigue dando
lugar a la primavera
y mañana también quedará
vacío mi lugar en la mesa

enero 2026
Córdoba

Hoy no estás

    Todavía me acuerdo el olor de la mañana en que te fuiste. Café con leche y galletitas con queso untable que quedaron clavadas en mi memoria como una espina. Todavía puedo sentir el frío del piso, los moretones en mis rodillas por cargarte y tu frente fría contra mis labios luego de un último "te amo".  
    Sin embargo, el tiempo hace que me falle la memoria. Las imágenes se hacen borrosas, las voces se distorsionan y de repente no puedo recordar tu risa. Ni tu olor. 
    La verdad es que no suelo pensar en vos y, cuando lo hago, traés una sonrisa a mi rostro, pero, aunque no acostumbro entretener pensamientos tristes, hoy es otro día en que te duelo. Creo que una vida terminada antes de tiempo nunca deja de doler, aún si no duele todo el tiempo. 
    
    No soy del tipo de personas que escriben cosas a sus muertos. Creo en la eternidad y espero que estés en un buen lugar, pero rechazo la idea de que esa eternidad esté en un plano superpuesto al mío. Lo muerto ya no existe, por eso, más que para vos, este texto es para mí.
    Este texto es porque a veces necesito el recordatorio de que la tristeza no es una amenaza y que, de hecho, puedo ya sentarme con ella a charlar sin dejar que me domine. La tristeza de hoy al recordar que hace unos días hubiera sido tu cumpleaños es el duelo que paso por el privilegio de haberte querido.

Por eso, pese a que hoy no estás: feliz cumpleaños, pa.

evidencia